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Una FE Que Se Atreve

Categories: Pastor Carlos

Hebreos 11:1; 6; 8-12 NTV

1 La fe es la CONFIANZA de que EN VERDAD sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la CERTEZA de las cosas que no podemos ver.

6 De hecho, sin fe es IMPOSIBLE agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios DEBE CREER QUE ÉL EXISTE y que él RECOMPENSA a los que lo buscan con sinceridad.

8 Fue por la fe que Abraham obedeció cuando Dios lo llamó para que dejara su tierra y fuera a otra que él le daría por herencia. Se fue sin saber adónde iba. 9 Incluso cuando llegó a la tierra que Dios le había prometido, vivió allí por fe, pues era como un extranjero que vive en tiendas. Lo mismo hicieron Isaac y Jacob, quienes heredaron la misma promesa. 10 Abraham esperaba con CONFIANZA una ciudad de cimientos eternos, una ciudad diseñada y construida por Dios. 11 Fue por la fe que hasta Sara pudo tener un hijo, A PESAR de ser estéril y demasiado anciana. Ella CREYÓ que Dios cumpliría su promesa. 12 Así que una nación entera provino de este solo hombre, quien estaba casi muerto en cuanto a tener hijos; una nación con tantos habitantes que, como las estrellas de los cielos y la arena de la orilla del mar, es imposible contar.

escudo-feNuestra FE tiene que estar absolutamente segura de que lo que cree ES VERDAD, y lo que espera VA A SUCEDER.

No tenemos una esperanza ilusoria del porvenir, sino que miramos al futuro convencidos de lo que nos espera.

Es una esperanza que se convierte en CERTEZA.

Como la de Abraham, nuestra FE tiene que estar dispuesta para la AVENTURA. No podemos dejar que lo que vemos, escuchamos o sentimos nos quite el ánimo de ENCONTRAR aquello que Dios ha preparado para nosotros.

Al seguir el llamado de Dios, Abraham tuvo que dejar casa, familia y trabajo; y sin embargo fue. Tenía que buscar algo desconocido, y fue.

Muchos son tímidos en cuanto a las cosas de Dios. Temen lo que les pueda suceder si se atreven a creerle a Dios y lanzarse a la AVENTURA de lo que Él nos ha prometido.

Aunque es verdad que tenemos que cuidarnos en la vida y que la seguridad es muy importante, no es menos cierto que la persona llena de FE tiene que estar dispuesta a lanzarse a la AVENTURA que Dios le pone por delante.

Si supiéramos de antemano todas las situaciones a las cuales nos tendremos que enfrentar, no sería FE. Como Abraham, tenemos que salir SIN SABER ADÓNDE VAMOS.

La fe de Abraham estaba llena de paciencia. Las promesas de Dios nunca se hicieron realidad en su vida y, sin embargo, NUNCA PERDIÓ LA FE.

Casi siempre tenemos prisa. Se nos hace más difícil esperar que lanzarnos a la aventura. Y el tiempo más difícil es el de la espera.

Al principio, tomamos la decisión de ir a la AVENTURA y hay entusiasmo y emoción. Cuando cruzamos la meta final, vemos el resplandor y la gloria de la victoria.

Pero, mientras tanto, hay que esperar y seguir trabajando, aunque no veamos que pase nada.

Ahí es que sucumbe nuestra esperanza, disminuyen nuestros anhelos, y nos ahogamos en nuestros sueños inconclusos.

Pero la FE verdadera mantiene viva la esperanza y las fuerzas, incluso en los días grises en que parece que no podemos hacer otra cosa que esperar.

La FE verdadera se desarrolla en tres etapas:

  1. Comienza por la incredulidad. Cuando Abraham y Sara escucharon la promesa se echaron a reír. Cuando escuchamos las promesas de Dios, muchas veces pensamos que son demasiado buenas para ser verdad (“too good to be true”).
  2. El segundo paso es nuestra epifanía. Viene la revelación de que fue Dios Quien habló, y DIOS NO PUEDE MENTIR. Si fue Dios Quien prometió, tiene que ser cierta la promesa.
  3. Finalmente, llegamos a creer lo imposible. Era imposible que Abraham y Sara tuvieran un hijo. Pero, por la gracia y el poder de Dios lo imposible se hizo realidad.

Mucha gente pasa gran parte de su vida poniéndole trabas al poder de Dios. Crean excusas para justificar su falta de audacia para poder CREER que lo que Dios promete lo cumple.

Sin embargo, la FE nos permite agarrarnos de esa Gracia que suple todas nuestras necesidades. De ese modo, lo que parece humanamente imposible en nuestra vida se vuelve posible solamente porque Dios está en el asunto.

Y es que TODO es posible para Dios. La palabra imposible no forma parte del diccionario de Dios ni de Su Reino.

Pero tenemos que ATREVERNOS A CREER que eso es cierto.

Recordamos la historia de aquellos diez leprosos que se encontraron con Jesús y le pidieron a gritos que tuviera compasión de ellos.

Lucas 17:11-19 NTV

11 Mientras Jesús seguía camino a Jerusalén, llegó a la frontera entre Galilea y Samaria. 12 Al entrar en una aldea, diez leprosos se quedaron a la distancia, 13 gritando: ¡Jesús! ¡Maestro! ¡Ten compasión de nosotros! 14 Jesús los miró y dijo: Vayan y preséntense a los sacerdotes. Y, mientras ellos iban, quedaron limpios de la lepra. 15 Uno de ellos, cuando vio que estaba sano, volvió a Jesús, y exclamó: ¡Alaben a Dios! 16 Y cayó al suelo, a los pies de Jesús, y le agradeció por lo que había hecho. Ese hombre era samaritano. 17 Jesús preguntó: ¿No sané a diez hombres? ¿Dónde están los otros nueve? 18 ¿Ninguno volvió para darle gloria a Dios excepto este extranjero? 19 Y Jesús le dijo al hombre: Levántate y sigue tu camino. TU FE TE HA SANADO.

¿Será esta la estadística que Jesús encontrará en nosotros, que el 90% de aquellos que han sido limpios dejen decaer su fe de tal manera que solamente el 10% OBTENGA EL GOZO DE LA SALVACIÓN?

En general, muy pocas personas son real y verdaderamente buenas. Muchos tienen la apariencia de bondad, pero pocos tienen FE sincera y honesta. Hay muy poca fidelidad entre los hombres.

Jesús encontrará pocas personas que verdaderamente tengan fe en SU VENIDA. Por cierto, Cristo retarda Su venida para que los burladores puedan desafiarla, preguntando “¿dónde está la promesa de Su venida?”

2 Pedro 3:3-4 NTV

3 Sobre todo, quiero recordarles que, en los últimos días, vendrán burladores que se reirán de la verdad y seguirán sus propios deseos. 4 Dirán: ¿Qué pasó con la promesa de que Jesús iba a volver? Desde tiempos antes de nuestros antepasados, el mundo sigue igual que al principio de la creación.

Su propio pueblo comenzará a desesperarse y concluir que Él nunca vendrá. El tiempo para que Jesús aparezca es cuando todas las cosas lleguen al máximo de desesperación para la humanidad. De esa manera, se podrá ver Su Gloria absoluta y su dominio total sobre Su creación.

Es cierto que vivimos en días difíciles, peligrosos, en los cuales hemos visto muchos ejemplos de falsos maestros, falsos profetas, burladores, personas malvadas y con sus corazones cauterizados por la falta de FE. Hemos sido testigos de malicia, violencia, injusticias e hipocresía sin fin…

Pero debemos preguntarnos:

  • ¿Justifica todo esto que mi FE decaiga?
  • ¿Justifica todo esto que yo pierda mi promesa, mi herencia, mi salvación y vida eterna?
  • ¿Justifica todo esto que me conforme a una vida existencial sobre la tierra sin consecuencia y sin visión de eternidad para mi espíritu?
  • ¿Justifica todo esto que caiga en el 90% y no en el 10%?

La contestación a cada una de estas preguntas tiene que ser un ¡NO! Rotundo y contundente.

El Salmo 42 es un excelente ejemplo de la manera en que una persona llena de FE ataca el problema que le rodea:

Salmos 42:3; 5; 8-11 RV 1960

3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?

5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

8 Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida. 9 Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? 10 Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? 11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Cuando te enfrentes al peor de los días, no digas como muchos: “¿Dónde está Dios?”, porque Él está SIEMPRE a tu lado.

Confía en Dios y espera en Él y pídele en tus oraciones que fortalezca tu FE, no por algo que puedas hacer tú para merecerlo, sino por Su infinito amor hacia nosotros.

Atrévete a lanzarte a la AVENTURA de seguir a Jesucristo para que tengas salvación y vida eterna.

Sigamos el consejo del autor del Libro de Hebreos cuando nos exhorta a mantenernos firmes y sin titubear en nuestra FE.

Hebreos 10:23 NTV

23 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, PORQUE SE PUEDE CONFIAR EN QUE DIOS CUMPLIRÁ SU PROMESA.

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Author: Carlos Camacho

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