Blog

Cuidado Con los Lobos Feroces…

Categories: Pastor Carlos

Hechos 20:29-30 NVI
Lobo disfrazado

Sé que después de mi partida entrarán en medio de ustedes lobos feroces que procurarán acabar con el rebaño. Aun de entre ustedes mismos se levantarán algunos que enseñarán falsedades para arrastrar a los discípulos que los sigan.

 

 

 

 

 

Lamentablemente hoy día estamos siendo testigos de un “canibalismo evangélico” por parte de ciertos alegados “ministros” que prefieren salir a “pescar en pecera ajena”, en lugar de seguir el mandamiento de la Gran Comisión de Jesucristo:

Mateo 28:19-20 NVI
19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

Estos lobos feroces se la pasan incitando tanto a jóvenes como a adultos a dejar el lugar en que Dios les ha colocado para pasar a engrosar las li$ta$ de sus iglesias…

Habiendo tanta gente necesitada en nuestra ciudad y en todo el mundo, es doloroso ver cómo estos lobos rapaces se entretienen aprovechando el sacrificio, horas de insomnio y oraciones de quienes han luchado durante años para ver la transformación en alguna persona. Solamente están buscando cantidades sin interesarles la CALIDAD de crecimiento de las personas.

El problema se complica más, porque estos lobos feroces atacan a las ovejas más débiles y frágiles. Personas que no se han “afincado” bien en la Palabra y en el lugar en que Dios les colocó y están, por consiguiente, a merced de cualquier cosa que les digan que “suene religiosa”. Los verdaderos convertidos van madurando gradualmente en el Señor y fortalecen la iglesia, no la debilitan.

No me gustaría que mis lectores puedan pensar que mis palabras reflejan que “el pastor está herido” (Zacarías 13:7)… Por el contrario, nos mantenemos en pie de lucha, con TODA la armadura del Señor y dispuestos a ir a la batalla por cada una de las ovejas de nuestras congregaciones.

Pero esta práctica cada día está más generalizada y tenemos la responsabilidad como pastores de ser ATALAYAS y dar la voz de ALERTA.

Hacemos lo indecible para proteger e instruir en la Palabra a los más nuevos y los menos fuertes, pero vemos hoy día un “comezón de oír” que hace que las personas corran a cualquier sitio en que se prometa “novedad”. Esto es especialmente duro y difícil entre la generación de hoy, que cada vez tiene una mayor urgencia de que sus necesidades sean resueltas AHORA y no pueden esperar muchas veces en el tiempo correcto de Dios…

2 Timoteo 4:3-4 NVI
Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.

Nuestra vista tiene que estar puesta en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe, y no en lo que nos rodea. Vivimos esperanzados en las promesas de nuestro Señor para nosotros y no somos ciudadanos de este lugar, sino del Cielo…

Las divisiones en la iglesia son muy dolorosas y es algo que conocemos de primera mano, habiendo pasado por esta prueba de fuego ya un par de veces en la corta existencia de la iglesia que pastoreamos. Pero es algo muy distinto cuando viene gente DE AFUERA a incitar a los hermanos a que se vayan a otra iglesia o ministerio o “célula” etc. Entonces nos tenemos que “colocar los guantes” para proteger el rebaño.

Cuando nos llegan noticias de “ministros” que dan instrucciones a los jóvenes de su iglesia “a ‘encargarse’ de tal o cual iglesia”, refiriéndose a hacer acercamientos a los jóvenes de otras iglesias, deja de ser un accidente o “coincidencia”, sino que ahora se puede ver una intención deliberada de parte de estos lobos feroces para robar algo que no les corresponde.

Nunca objetamos que nuestros jóvenes asistan a actividades en otras iglesias, cuando los organizadores utilizan los canales apropiados para dicha invitación y la misma se haga “a la luz del sol”, no en secreto y obviando el ORDEN establecido por Dios para cada iglesia.

2 Corintios 10:13-18 RV 1960
13 Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar también hasta vosotros. 14 Porque no nos hemos extralimitado, como si no llegásemos hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el evangelio de Cristo. 15 No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; 16 y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo que ya estaba preparado. 17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; 18 porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.

Por eso aclaré que no estoy “herido”, sino más bien lleno de indignación ante tanta “jaibería” (palabra puertorriqueña que significa “astucia tramposa o de mala intención.”). En seguida que los “invitados” llegan a la actividad señalada, comienzan los mal llamados profetas a llenarles sus mentes con frases engañosas y manipuladoras usando el “Dios me dijo” como justificación, cuando Dios no ha dicho NADA.

Son los “hacedores de maldad” de Mateo 7:

Mateo 7:22-23 NVI
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros? Entonces les diré claramente: Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!

No me refiero a divisiones internas, sino a personas de FUERA DE LA IGLESIA que se “entretienen” buscando ovejas que ya están atendidas, en lugar de ir a buscar las ovejas perdidas.

Claro que los pastores somos humanos y hay veces que las divisiones y las pérdidas están ligadas a nuestros errores. TODAS las iglesias que he conocido han sufrido divisiones y la inmensa mayoría de los pastores que he tenido el privilegio de conocer son personas ÍNTEGRAS que hacen todo lo que está a su alcance por lograr las metas que Dios ha puesto sobre sus vidas con un llamamiento supremo.

Por supuesto que es más fácil echarle la culpa de lo que pase al pastor. Mi experiencia personal, sin embargo, me permite decir con toda seguridad que cuando existen divisiones en la iglesia, es el enemigo de las almas que se aprovecha de elementos DISOCIADORES y REBELDES a todo tipo de autoridad para sembrar la duda y el desconcierto entre los hermanos de la iglesia.

Por eso Pablo nos advierte claramente:

Romanos 16:17-18 NVI
Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que causan divisiones y dificultades, y van en contra de lo que a ustedes se les ha enseñado. Apártense de ellos. Tales individuos no sirven a Cristo nuestro Señor, sino a sus propios deseos. Con palabras suaves y lisonjeras engañan a los ingenuos.

Y también:

Tito 3:10-11 NVI
Al que cause divisiones, amonéstalo dos veces, y después evítalo. Puedes estar seguro de que tal individuo se condena a sí mismo por ser un perverso pecador.

Pongamos nuestra vista en Jesucristo, el Autor y Consumador de nuestra FE, y no estemos siguiendo las “corrientes de este mundo” aunque vengan disfrazadas de piedad y religiosidad.

Cada cual deberá estar pendiente del hermano o hermana que tiene a su lado, especialmente aquellos que hemos traído nosotros mismos a los pies de la Cruz del Calvario.

Este escrito es una compilación de varias conversaciones en mi página de Facebook (‘ver mi profile‘) en las cuales he condensado mis contestaciones y las he repensado como un ensayo cohesivo. Gracias a todos mis amigos de Facebook que colaboraron con sus comentarios (algunos edificantes, otros no tanto)…

[carlos-signature]

Author: Carlos Camacho

Deja un comentario